miércoles, 1 de abril de 2020


La palabra por todas partes agarrar la lapicera
es una forma de tomar la mano de la que creía mi mejor amiga.
Mi amor.
Una ilusión es la palabra.
Creés entenderte, creés que te entiende, así nomás no pasan las cosas,
están que arde.

Abrí las cajas fuertes de mi corazón y comencé a desechar todo ese ruido.
También era mío.
La soledad se agita por dentro produce un estruendo enorme.

Pasás desapercibido
cortás con la birome una torta de sentido,
una porción es para vos,
o cómo obtenés
levantás la mano, imponiéndote, esperás hasta que alguien que no te ve, te escuche.

Un cuerpo vestido puede que esté herido, y qué palabras son las que llegan para curarlo.

Son pocas las personas.
Repito, una amiga 14 años, un novio 17, un grupo de amigos a los 18.
Llenábamos blocks.
Hoy me desembarazo de esos inentendidos.

Quién es escritor?
El que escribió un personaje mitad vida propia mitad otra?
Si lo lograste. Si lo lograste.
Qué sentido tiene un diario, una carta, un papelito.

Es una forma de despedir un trabajo esclavo
y hacerlas ingresar por una puerta de madera tallada a una sala en la que se sientan, toman un trago y disfrutan.

Yo toco una canción de bienvenida para el lenguaje en un piano cuyas teclas son de arcilla. Quiero que el sol no salga completamente, evitar que sea el centro
de un homenaje derretido.

Las palabras esta vez están sentadas debajo de unas sombrillas coloridas
con las piernas cruzadas, sus manos sobre vasos.

La melodía se mezcla con sus cuerpos negros que brindan y sonríen.

La rebeldía se gesta después de haber agradecido muchas veces cosas que no brillaban.


martes, 31 de marzo de 2020


Dos flores de papel de cigarrillo desplegadas tenían palabras.
La noche es un momento que anima?
Cómo llegaste a la que era nuestra casa?
Si te habías alejado.
Era una definición el amor lo que para mí eran un montón de pétalos.
Te quejaste.
Cómo es posible que hayas besado a otro.
No te lo perdono.
Mientras pasaba la cola de un gato por la ventana hacia afuera de nuestro corazón.
Es una actitud querer saber o pasar ignorándonos.
Había experimentado un sitio constante donde tu cabeza
a veces se correspondía con tus brazos, y otras, iba hacia otro lado.
Es fácil hablar sin recordar.
Habías tomado y me dejaste sola en una fiesta.
Y no supe cómo volver.
Nadie te encontró y yo tampoco.
Habrás pensado que éramos una nube que te veía desde arriba
pero fui una nube que lloraba.
Por qué querer llevarme de la mano para dejarme abandonada.
Una y otra vez experimenté una restricción.
Te quiero cuando te quiero.
Cuando no te quiero te dejo.
El amor es una especie de castigo?
Y me opuse a tu manera mala de tratarme.
Un chico rubio ojos grandotes también borracho me miraba desde su soledad.
Le envié señales.
Te olvidé rápido con bronca. No dejé que me volvieras a llamar.
Y con chico debajo de un árbol de un puente de un cielo estrellado nos juntamos.
Instante sin arrepentimiento.
Instante noctiluca.
Instante incesante.
Nos besamos.
Una mano es un mapa?
Un cuerpo es un país?
Qué país es un cuerpo?
Pienso en lenguajes efímeros mientras regreso
formas en la boca
que entren en el bolsillo de la campera, una cartera,
un sobre en mi mente no se desentiende de mi corazón.






viernes, 27 de marzo de 2020


En cambio de estudiar en una casa salgamos afuera.
Cruzamos los cercos, que separan una tras otra cierta intimidad.
Leamos en donde no haya confort.
Haya que crearlo, dijimos.
El pensamiento es y se vuelve pesado a la vez.
Deberíamos aliviarnos?
Deberíamos alivianarlo a él?
O el hecho que queramos destinarnos a otro lugar de lectura,
un nuevo recinto,
haga que tomemos el libro como si fuera un ladrillo inútil
y gracioso  
tenga que servirnos de una manera que no sea un resguardo.
De quiénes.
Para quiénes.
Por qué.
Cerramos la puerta de tu casa y nunca supimos que iba a ser la última
que la íbamos a volver a ver.
Una manija es un accesorio pretensioso.
La soltamos y nos agarramos de la mano.

Ahora, era un momento sin dirección.
Atávico. Corriente.
Fuera del centro hay costas preciosas.
En las orillas del río de la plata.
En las orillas del río de la plata.
Una casita a medio hacer con un enorme cartel de venta.
Nos dispusimos a leer y dormir cada noche,
hasta que armamos un dormitorio usurpado por elección sentimental.
Es espantoso el pensamiento.
Una experiencia
un experimento
o aquello que no sabemos cómo es.

Lo que está muerto resucita.
Lo que baila nos hace bailar.
Si les pidiéramos una correspondencia a las palabras las sacrificaríamos.
Mejor que sea todo a la vez.
Un equilibrio precario entre las ideas tu cuerpo y mi voz.

Estoy callada a la hora de la luna.
Todavía el cielo muestra una línea partida en la noche está el horizonte
sin distinguirse
hay líneas que separan lo que parece unido.
Así será?


jueves, 26 de marzo de 2020


No desaparecen las personas si desaparece un papel.
Te puede pasar lo perdés, se vuela,
no te das cuenta todo el tiempo dónde dejás las cosas.
Ellas se dejan,
nosotros nunca nos dejamos abandonados en el cordón de la vereda universitaria
era nuestra verdad a medias.
Mitad adentro mitad afuera de las cosas.
Como la cabeza de un pájaro en un nido,
algo supo, algo no sabe, expectante.
Después dijiste algo así como es más fácil querer un mármol, una ruina que una flor
y yo dije comprobémoslo.

Ese día había ido a cursar sin zapatos, entonces me miraste preguntándote,
se los habrá olvidado? lo hará a propósito? o con un propósito escondido?
Y te llevaba para mostrártelo.

En colectivo hicimos un viaje que llega hasta hoy.
Había un palacio, catedral y cárcel a la vez.
Contemplamos sus ventanas oscuras y sus columnas que sostienen lo demás.
Era injusto, lo es.
Que dos o tres piernas tengan que aguantar el peso de los que no están.
Eso es un cuerpo?
Es una forma insana de aprender arquitectura, sociología, comunicación.
Las cosas destacadas reclamaban una explicación.
No es fácil encontrar.
Pero llegamos a detectar el color azul eléctrico de una flor
que a su vez estaba unida con cientos más.
Enseguida dudamos del origen de la reproducción en una ruina y por qué nos atraía.
Los dos ahí imantados porque se nos antojó,
en cambio de estar atentos y sentados en un aula.

Es fácil mentir. Es difícil mentir.
Es fácil decir la verdad. Es difícil decir la verdad.
Era lo que veíamos estaba pasando.

La supervivencia de una flor en esa construcción parecía un soplo,
una oportunidad perdida de sus dueños,
no la habían podido llevar a cabo pero existía.

Entonces pensamos que cada vez que no supiéramos decirnos algo o no encontráramos las palabras
íbamos a ir hasta ahí
a corroborar un indecible.
Nuestro amor sujeto con tallos.

miércoles, 25 de marzo de 2020


Esta sandía aplastada contra el piso.
Diamante frutal parece arrancado, de dónde,
las palabras escritas en cientos de fotocopias cuando estudiamos,
hay que encontrar una familia para el texto,
que no se quede huérfano, adoptarlo.
En ese momento supe que eras vos con quien yo quería estar.
Quiero.
Siempre quiero estar con vos.
No me canso.
Una mirada pacientemente pela una fruta, ya va, qué apuro tenemos,
desenmascarar, ya se va a producir algo importante.

Te llevarías mi corazón a la boca?
O yo, qué haría con el tuyo.

No supe si era posible volver a nacerlo?

No me da impresión juntar del piso.
Ni juntarte.

Era eso.
Una forma rara de mirarnos.
Mitad mentira, mitad real.
Sería entre las manos que agarran para que otros no aplasten
enchastren
echando oportunidades a perder.

En cambio, una apuesta.

Si te levanto y te como, renacerás.
Si me levantás y lo comés renacerás.
Una esperanza mutiplicada.
Como si reconocidos en esa imagen y en ese mismo momento comenzara una vida inabarcable.