miércoles, 3 de junio de 2020

Próxima publicación de La Escuela, el castillo. Ed. Liliputienses. España!


Fernando Ghersini / Tamara Domenech



Partida y reunida
la cantidad de veces que sea preciso
volver a empezar
una idea
un amor
un proyecto
atada a la pulpa que inmóvil permanece en los ojos
abrazarlo con la boca
nunca rendirse
nunca dejarse atrapar.






Que sea un cuerpo soplado
una gota de vidrio con brazos
la que se mimetice
con otras
en una gran manifestación
de ilusiones por venir
como si hubiésemos muerto una noche
y al día siguiente
despertamos
con un pensamiento
hecho de mar
bocas
y pájaros!





Ir hacia adelante con cara de sorpresa
las cosas siempre iguales
descascarar el interior de esmalte
observar a contraluz
por todas partes presagios nacarados.





Hola miedo
cómo estás
siempre cómodo
siempre adentro
cuando te manifestás
es una forma de llamar la atención
por eso te presto todas mis cosas para que te disfraces
hagas tus morisquetas
y te aplauda!
bravo miedo!
otra vez!
volvé a salir!
Hubo una única vez que, en cambio de desplegarte,
te retrajiste
cuando una parte de mi cuerpo chocó contra otra parte de mi cuerpo
una caída
en medio de un contacto fricción
tus ojos que estaban negros
se levantaron hacia tus manos
y me mostrabas flores
porque si las olía
significaba que estaba viva.       




Bebé prendido a la teta
cura el tiempo
deteniéndolo
saboreemos el silencio
hecho una deglución
de nube y sol
mis pies son flechas que nos defienden
de un hombre que son miles a mis espaldas
el trabajo sin interrupción
son sombras
en la lejanía
las palabras amparan pero nadie te acompaña
en cambio,
vos sumergís tu boca en mi historia
y recreás
una joya que decora lo existente
el camino de un caracol
baba, avance y refugio
hasta saciar una necesidad.




Ligeros de ropa
en un cuadro entramos perfectamente
una parte del día, la trabajamos
la otra, la cantamos
lo que tengamos ganas
no está dividido
mañana noche
es una única voz de piel negra la que nos habla
el ruido de copas ordenan en el aire
cosas que nadie quiere hacer
entre todos
entre todos
nos sobra el tiempo para un daiquiri en la playa
sabemos que el mar adentro
es parecido a nuestro corazón


animales profundos se mueven
en busca de otros
el alimento
pronunciar sin renunciar
a una necesidad
el silencio llega para quedarse después de una gran lucha
en estas casitas de arena
adaptadas a nuestra finitud
dejamos un único bar con ventanas
para la posteridad
en el que guarecerse de la lluvia
mientras que en la orilla
con un cigarrillo encendido
iluminamos cuerpos y palabras
sin que se despeguen de sus sombras.



martes, 2 de junio de 2020


Escribir
debajo de las puertas
los techos
el ínfimo vacío de la ventana
hasta alcanzar calle
roja manzana
nariz de payaso
mentira helada
derritiéndose en la boca
agarrada de la mano de un hipnotizador de colores
hace que pasen a través de una aureola de fuego en el aire
se zambullan en el agua
salgan a flote
como si tuviesen ojos
bocas
hocicos
llegamos a una pintura
en la que nos reencontramos con los colores de nuestra vida
postres
ropa
regalos cuerpo
luego de haber tomado una decisión.

lunes, 1 de junio de 2020


Libertar un día cualquiera
subirme a un animal dormido
que mis ojos caigan de donde están
toquen el suelo
los masajee con el arco de mis pies
en una contemplación si vista.

Que el animal se despierte
lama mi mano
provoque que deje de vivir como hasta ahora
comience una batalla
entre la mano que sostiene una espada
y la caricia sobre lo desconocido.



domingo, 31 de mayo de 2020


Hablo con mi madre convertida en árbol
su tronco delgado
en una maseta gigante hace que baile.
Me dice que no hay nada que hacer
se ríe
se desenraizó
se está por secar.
Yo la acomodo
lo acomodo
de un lado al otro de un círculo
para ver si con presión
encuentra su lugar u otro para seguir como hasta ahora.
Me pregunta: ¿sin raíces cómo voy a hacer para absorber el agua?



Y, desesperada, busco un recipiente para salpicarle gotas que caen al piso.
¿El árbol llora por mí?
¿llora mientras la estoy resucitando?
en un acto las palabras dejan de existir
¿dije todas las que quise?
por qué no callarme la boca
por qué querría decirlas.
Y se precipita hacia un costado.
Sus manos son ramas quebradas
una cruz
que dispongo en el techo de mi vida
para que cuando la familia y los amigos pasen
la saluden.


sábado, 30 de mayo de 2020


Depositar el peso del cuerpo sobre un dibujo
un modo ondulado de escapar
de lo infernal
sentada 8 horas por día frente a una máquina
respondiendo
preguntas con las yemas de los dedos
desde los pies hasta los ojos
quiero cerrar
en una zambullida hacia otra cosa
estirar la espalda
los pies
que un ser me lleve sin tener que mirarlo
pasear con los ojos cerrados
pensar con los ojos cerrados
sentir con los ojos cerrados
hablar con los ojos cerrados
comer con los ojos cerrados
comprar los ojos cerrados
escribir con los ojos cerrados
hasta crear un lenguaje de burbujas
incógnitas
breteles finos entre lo que conocemos
y lo que de golpe no
nunca tuvimos oportunidad de conocer
no quiero que me suelte en el océano
en el espacio
en la calle
este animal
confiar humano
en las estrellas
en las banderas
en los cometas
en las extremidades que hacen que me mueva
como si el lenguaje completo tuviera una cola
parecida a la de un zorro
y fuesen pelos despeinados de un pincel
los que persigo en un cuadro
en el horario de trabajo.




lunes, 20 de abril de 2020


Estaban las persianas cerradas
nadie sabía que estaba con vos
acosta perdí la cuenta
cuántos días habían pasado.

Había tanto para estudiar
explicar
tanto para escaparnos de nosotros mismos.

El país era un gran charco de barro que leíamos
sin levitar.

Discutíamos sin precipitarnos.
¿Nos daría miedo levantar la voz?
Si estaban todos dormidos en tu casa esa noche.
¿O estábamos tan solos que tendríamos miedo de nosotros mismos?

Teníamos las palabras.
¿O ellas nos habían tomado de rehenes a nosotros?
¿Las ideas escuchadas desde una grada nos hacían grandes o pequeños?

En una cucheta quedamos en una encrucijada de madera.
Uno abajo del otro.

Cuando abrí la ventana el paisaje conocido estaba mojado.

Salí a chapotear y escuché sonidos

cómo se producen las uniones entre las cosas distantes.














Una mano es una casa?
Una canasta?
Un cementerio?
Me acuerdo el día que salimos de cremar a un bebé
era nuestro hijo
que en el hospital habían bautizado como un N.N.
Ese llamado telefónico
desde la morgue del hospital barrio de Almagro.
Me podría comunicar con fulano de tal?
No está, quién habla.
Puede hablar conmigo soy la mujer
la mamá del bebé que no está.
La llamo por eso
el abandono
si no retiran el cuerpo
si no retiran el cuerpo
iniciaremos acciones judiciales.
Y ahí fui y fuimos a la morgue,
a que nos entregaran el cuerpo
salió un cajoncito muy chiquito
y lo trasladamos en un auto negro muy grande
y en el cementerio
esperamos solos
el traspaso de un ataúd por una cinta magnética
desde el lugar donde estábamos hasta el más
el crematorio.
Yo lloraba
y tu mano fue una balsa entre los muertos.
Y después caminamos y miramos las flores.
Y después de muchas cuadras nos paramos en un negocio
que vendían objetos de cemento
y sin decirnos nada
se produjo una comunicación sobre cómo queríamos recordarnos
piernas de cemento
corazón de humano
palabras de rayos
grito de un animal que nace.
Después del dolor.
Siempre nace alguien.





domingo, 19 de abril de 2020


No querías que me fuera
ya había sacado los pasajes
necesitaba saber cómo era estar lejos físicamente de vos
vivir otras cosas
lejos de tu casa
la comodidad de los días iguales
a veces me preguntaba por qué te gustaba tan poco caminar
a mí me encantaba
si hubieras accedido a ese deseo me hubiera quedado
hablar de cosas que viéramos al pasar
ni pensar
ni escribir
ni hurgar
sólo señalar miniaturas del paisaje
abejas
grillos
flores
nubes
a vos te gustaba vivir con las persianas bajas
cerveza
y que estuviera dispuesta a la pelea.

Qué lindo fue irme muy lejos
llamarte desde otro país
que me contestaras con voz tosca
y que luego de pocas palabras
te cortara.

Con un amigo recorrimos una ciudad enorme
visitamos cada lugar que se nos presentaba.
Él quería quedarse un tiempo más
pero al cabo de un rato quería decirte en persona que, si bien te quería,
ya no quería estar con vos.

Todavía sueños a veces
que nos encontramos en un parque
una fiesta en la que estamos alegres
bailamos cualquier paso hasta la mañana siguiente
pero cuando el sol sale radiante sobre nuestras cabezas mareadas
es un indicador que debo irme.
A tu casa no. Nunca más volví a tu casa.

sábado, 18 de abril de 2020


El peso de mi abuelo
sobre mi hombro
y un bastón
de madera sobre el piso
entendí los apoyos fuertes y suaves de la lengua.

Yo creo que las veredas recuerdan los puntos de su paso
una pierna en el aire
otra en el piso
los pasos de cuatro pares de zapatos.

Desde mi hombro hablo
que estaba debajo de su cuerpo
como un fruto que pende de una rama
y no quiere caerse todavía.

La unión de algo con alguien para siempre
es el lenguaje
que sirve para abrazar momentos
en los que las palabras
nacen de las ganas de caminar con los demás.





viernes, 17 de abril de 2020


Enojándonos no ganábamos nada
las palabras malas ganaban
entonces dispusimos una sábana en el piso
y otra más otra
acolchado el suelo
andar descalzos sin temor al frío
o a cortarnos con un clavo que anduviera suelto

y en cambio de seguir gritándonos
aplastamos sobre nuestra ropa de cama
lo que no estuviera liso inferido correcto.

Una y otra vez muy fuerte
las huellas de nuestros pies se volvieron oscuras
y al cabo de un rato
habíamos creado una coreografía
un pentagrama dislocado
las notas daban vueltas sobre líneas blancas
amor no había ese día entre nosotros
pero en esa repetición de intimidades fuera de sitio
había una esperanza.








jueves, 16 de abril de 2020


Los días en que escribíamos con ramas caídas de los árboles
era una forma de detener el tiempo?
un descanso para luciérnagas las esclavas
al lado nuestro
no pretendíamos más que mirarlas
sin enfrascarlas.

Por qué utilizar la vista repentina
en eso se había transformado el lenguaje del que descreímos
pinchar un bocado para eternizarlo en un cuerpo
un instante en una madera vieja
querer que dure más lo que no tiene por qué
el sentido total de un momento se despliega
dejando a un lado las piernas pesadas de caminatas por el interior de monumentos
son momentos congelados.

Desde un punto microscópico hasta alcanzar los árboles, las flores,
los espejismos de las nubes sobre nuestros cuerpos
nos damos cuenta de un nueva lengua
que mientras vive, se pierde, y es un trabajo enorme seguirla,
desprendemos de una herramienta
nos aparea con lo que pasa.

Pusiste mi nombre y el tuyo sobre el pasto
sabiendo que el viento o las patas de cualquier animal
podía moverlos
dónde llegaríamos
vos con tu malla color verde
yo con la mía azul
estábamos dispuestos a ser dirigidos
donde el viento llevara palabras
nos iban a pasar cosas.




miércoles, 15 de abril de 2020


Creo que hay que hacer una obra nueva
dejar las colillas de cigarrillos que habíamos guardado en el fondo del patio el recreo, mezcladas con cabellos, saliva y un montón de pensamientos sueltos.
Qué sabemos nosotros de esos restos, qué pretendemos saber guardamos?
Destellos pagados de una clase
humo imposible de retener en dónde, un bolsillo, un papel, una botella?
La civilización que pasa por un edificio público
hay distintos modos de aprobar
un examen
volverse a aceptable para quien ejecuta un poder
y nosotros debajo, en el piso, hurgueteando qué.
Deshechos.
Por eso pienso en que pintemos un cuadro total un abanico que abarque
las paredes de nuestros dormitorio
del aula
del patio del trabajo
con el dibujo de dos cigarrillos a fumar
y que desde el humo o desde los dedos que los sostienen
nos dejemos llevar por nuestra propia historia
o la vida de la profesora
el personal de limpieza
el directorio
lo que quieren nuestros compañeros.
Dos cigarrillos pintados de colore verde? Te gusta? Rosa? Dorado?
De qué color te gustaría que fueran los cigarrillos que acompañan nuestros deseos, nuestras incertidumbres,
la cabeza abierta como si se tratara de un telón,
en la que, después de mucho tiempo, aparecen personajes.
Tendrían vestimentas de la misma gama que los cigarrillos?
Y si ellos fueran los personajes de nuestro corazón?
Que llaman con una luz baja a otros
cientos de cigarrillos encendidos que alumbran un momento por vivir
pequeñas llamas que expresan sentimientos contenidos en cajitas con moños
entre los dientes
el mundo vuelto una transfusión de sangre que se activa
un remolino suave
que nos hace agarrar a un cuadro por pintar
conocer líneas de las manos
el pulso impulsado por contacto
por ilusión
aunque no sepamos cuándo y por qué termina la obra.
No esté pisada por nadie.
Ni levantada.
Sino sea nuestra creación.

martes, 14 de abril de 2020


Un arito círculo celeste imitaba un vidrio engarzado en alambre.
Los adornos del cuerpo adolescente.
Un anillo con una piedra verde y otro con una piedra negra,
en las manos que transportaban hojas y carpetas
en un todavía, no sabía cómo abrazar lo que quería, sintiéndolo.

No había una correspondencia entre las palabras los actos y el futuro
estaba dado vuelto, como ahora, lo pongo para ir contra una acción acomodada
adultez,
una pareja, dos hijxs, ganar dinero.

Sigo cosas difusas que para mí son profusas, intento atraerlas con el pensamiento,
aunque haya personas que me hagan sentir tonta
por no responder de una manera automática.

No hay espacios donde esté permitido no saber exactamente
qué querés o esperás pase.
Un vaivén, un aleteo, un regalo como el que me trajiste aquella vez.

Yo lo sigo guardando, sin ponérmelo, en un museo invisible de únicos momentos.

A veces, cuando voy en tren desde mi casa al lugar donde trabajo
se produce una nube que distiende la vista y me dan ganas de abrazar el mundo
cómo sería
un día que no pase desapercibido
sino que envuelve a los humanos en un capullo,
pico flor estómago de un ave
y en ese ajetreo feroz por la supervivencia
me haga amar
destartalar las máquinas.